A veces el barro toma forma de mujer
y surges tú
con tu hermosa sonrisa
como una rosa delirante
mas pura que la inocencia de un niño
A veces siento
un viejo vacío
en mi Tercer espacio intercostal
y al verte
siento que me faltas tú
para ser feliz
Tú, la mujer de ojos hermosos
Tú, la Eva que creía perdida
Desde el pecado original
Tú, la tierra prometida
Y hasta hoy no hallada.
A veces el temor
cobra vida en forma
de varón
y ahí estoy yo
queriendo sacar de mis adentro
todo este sentimiento
y no puedo
o no me atrevo.
Cierro los ojos
de pronto me encuentro en una playa
jugueteando con una negra cabellera
dos lunas,
un conjunto de estrellan marfilinas
resguardadas en el cofre de una boca
una acanelada piel
todo esto incrustados
en un cuerpo de mujer
perfectamente delineado.
Quise besar sus labios
Quise,
Quise fundirme en su piel
quise
Quise hacerla mía
quise
Quise conjugar el verbo amar en todos sus tiempos
quise.
A veces las palabras
salen mudas de mi boca
Encadenados los sonidos al silencio
y en un cine
de este Santo Domingo
tan fluvial
hubiese dado el mundo
por el valor de decirle te amo
o simplemente robarle un beso.
Para que nos sirve el teléfono
Ingrata caja oscura
Donde ni siquiera he tenido
El valor de decirle te quiero.
A veces he querido
confesármele, de rodillas
como estando en un confesonario
pero sus labios
me roban las palabras
su risa y sonrisa
sabotean mi valor
y una tierna mirada
como y un tímido gorrión
solo alcanzo a regalarle.
A veces el barro
toma forma de mujer
Y surges tú
La musa de mis sueños. Ranses 18/02/2008 4:37 AM