Hoy los cielos de Santo Domingo amanecieron huérfanos de celajes, pareciera que hubiesen escapado, como prófugas del amor, con el último y terrible huracán, el cielo esta limpio, virginal, el termitero (edificios) luce radiante su colorido y sus ruinosa fisonomía, los hoyos y las oxidadas varillas, hijas de la gran quiebra, parecen bocas suplicantes de un milagro, los mulatos músculos asalariados bio-andantes se cruzan y entrecruzan a toda prisa entre la hambrienta jauría de muertoristas y lobos al volante, El Viejo Rey de Crinejas Doradas impone sus caricias de fuego, el rastro efímero del salario tiñe brevemente las tarjetas de débito y las carteras de los herederos del sudor de su frente, habrá fiestas en los supermercados y en los colmadones, en los moteles y en los carrandales, en algunas bocas lactantes, pero sobre todo, el ingles mostrará con alevosía sus incisiva fauces, y mis locos bohemios correrán jubilosos, como oro medallistas olímpicos, al desenfreno en el crepusculo de este fin de semanas, amasijándose con una piel contraria bien tibia, a humedecerse con la lluvia de besos y caricias o jaranosos (bulliciosos) irán a rendirle culto a Dionisio y al Dios Baco…
Este Viernes de Bohemia rinde homenaje a todas las flores marchita del once de septiembre, en la tierra de Walt Whitman, el gran padre de Manhattan, y a todos aquellos caído victimas de su mortífera ola expansiva en cualquier parte del mundo; a las esperanzas marchitas en La Moneda en Santiago de Chile, hace tantos años, que se llevó de encuentro Al Padre Neruda y, rinde homenaje a todos aquellos que, la falta de amor de otros, les han robado sus sueños y esperanzas…
Me levanto temprano pensando en ti
Camino por esas sucias
y derruidas calles de Santo Domingo
¡Que ciudad tan húmeda!
Llevo tu sonrisa clavada en mis pupilas
en el fondo de mis nervios ópticos
en la cámara oscura de mis ojos
Te veo en cada gente que pasa
Camino rápido, como todos los días,
con el firme pretexto
de hurgar en el ordenador
un vestigio de tu presencia,
mientras cruzo calles, aceras y contenes,
Mientras busco refugio
en los aleros y toldos del camino
por el llanto desenfrenado y sutil de las nubes
Veo de reojo los últimos incendios de los framboyanes
Tantas lágrimas me hacen apresurar el paso
mientras voy pensando en ti
¡Carajo! ¿Qué mujer es ésta
que evapora mis ideas y
doblega mis sentimientos?
¿De qué estará hecho tu corazón
para que ni una sílaba
lo penetre y le haga latir por mí?
Pero he llegado al fin
y ansioso enciendo el ordenador
esperando encontrar
por lo menos un mendrugo
de tus labios
y ahí están
palabras y signos
que me rebelan que he llegado hasta ti…
palabras y signos que
dicen que te he hecho feliz
pero aun así no piensas en mí
y yo aquí casi sin respiración
frente a este ordenador
estoy alegre, estoy triste
solo pensando en ti…. Ransés 1:30 PM 10 sept. 2008