Ha llegado él: con su carga de agobio y expectativas; él, con su mágico toque de esperanza; él, quien nos transforma de crisálidas en mariposas, de lobos esteparios en ovejas. Ha llegado él quien nos afloja el carácter y nos gregariza, nos hace mas humanos y nos brinda la excusa necesaria para, como hiedra en la pared, aferrarnos hasta el fondo en la botella, olvidando los celos y los recelos y, pareados con un cuerpo tibio, húmedo y concupiscente en cualquier sombra o aparte de este mundo nos hacemos uno con la tarde, complaciendo y complaciente con la carne, celebrando el regreso de este Viernes de Bohemia.
Dejo en sus manos o ante sus ojos este requiebro de desamor y melancolía hijo me mi cabalgar por las epidermis femenina de este mundo
¿Qué magia tienes mujer
Que todo lo que toco
Huelo, veo o como
Se parece a ti?
Y en medio de esta extraña
Lluvia de septiembre
Todo lo que percibo
En ti se ha convertido.
Dirijo mi mirada
Hacia la jarra de cristal
Que dulcísimos limoncillos
Contiene
Y la penúltima vez que te vi
Me envuelve de repente
Sí, allí estás, vestida
En traje de Venus
Haciendo mi corazón palpitar
Con tales fuerzas
Que mis manos trataban en vano retenerlo.
Las extiendo
Como queriendo alcanzar
Mis mas infinitos sueños
Y tomo una de aquellas
Celestiales frutas
Y tan solo veo
Tu carita en ella reflejada
Y aún atónito
Ante aquella visión
Que me confunde y deslumbra
Muerdo su cáscara y
Dejo al descubierto el tesoro
Que en ella se resguarda
La mas sabrosa pulpa
Que boca haya probado alguna vez
Y al degustarla
Aun a pesar de esta lluvia
No sentí sus mieles
No
Más sentí sus labios
Sentí su piel
Envolviendo en mágico fuego
Toda mi piel
Todo mi ser
Sentí tu aroma de mujer embriagador
Que me emborrachado hasta el alma
Y como un loco
Perdido estoy
Mordisqueando limoncillos
Porque en cada uno de ellos
Está una parte de ti
Que hoy quiero descubrirla RANSES 6/9/2002
No se que tiene tu sonrisa mujer
No se que tiene
Que como varita de hada
O mano de Rey Midas
Al sonreír
Derrumbas todos mis resabios
Y una felicidad inmensa
Se apodera de mí
Y hasta el día de hoy
Me parece mágico
No se por qué al sonreír
Todas las alegrías infantiles
En desbandada hoy vienen a mi
Y me siento tan bueno
Y siento tanta paz
Que todo me parece bello RANSES 6/9/2002
Este Viernes de Bohemia sigue quemándonos el alma en la medida de que cae la tarde su magia nos va envolviendo, dejándonos húmedos de pasiones desbordadas por eso les vuelvo a brindar este requiebro de amor y de nostalgia.
La noche me toca
Con su frío manto
Sentado, pensando en ti
De cómo he de borrarte
De mi mente.
Una ráfaga de brisa fría
Me envuelve
Y ansío tener el calor
De tu cuerpo
Poder compartir contigo
Mi cama
Que sin ti es tan ancha
Acariciar tu nariz
Con la mía
Basar las yemas de tus dedos
Rodear tu cintura
Mirar tus ojos hermosos
Sentir tus dedos en mi pecho.
Sentado, pensando en ti
De cómo he de borrarte
De mi mente.
La tele me perturba
Mas regresas a mí
Rápida, como un rayo
Y voy desnudándote lentamente
Y veo como tus senos
Se abren a mis ansias
Tiernos como dos uvas moradas
Los besos con hambre
Con sed
Como queriendo mitigar
Con ellos
Las ansias que tengo de ti.
Sentado pensando en ti
De cómo he devorarte
De mi mente.
Cae el vestido al suelo
Y tu cuerpo desnudo
Se rebela ante mis ojos
Te acercas a mí
Desnudas mí cuerpo
Y tus ojos se encuentran
Con los míos
Mi boca con tu boca
Tu pecho con el mío
Mi sexo con el tuyo
Mis pies con los tuyos
Y hacemos el amor
En cada espacio de la alcoba
Al final felices
Y satisfechos
Como dos niños que recién
Descubren la alegría
Nos crecen alas
Y huimos desnudos
En un rayo de luna
Hacia donde los amantes
Juegan al amor
Quebrando los crepúsculos.
RANSES (alrededor de los años