¿Un poema? ¿Por qué no…?
La infancia se cayó
con tu vestido,
y mi pasión loca
fue de tras de ti
hasta tocarte.
La noche era estrellada
La brisa suave y calida
La marea te quemaba
la piel
El deseo quemaba
mi alma
Nuestros cuerpos inertes
en el agua
se unieron
y mis labios corrían
raudos por tu delicado
cuello de cisne
Tú esquivas…
De pronto la noche
perdió peso
Tus labios sedientos
de besos buscaron
los míos
Todo era agonía
desesperación
Busque beber en tus senos
Tú esquiva....
Bebí.
Nos descubrimos
y volvió la noche con su peso
Partimos
Y un beso ardiente
nos separó
Yo sigo buscando
esa desesperación
esa agonía
y tú sigues esquiva Ransés 21/07/86 M…
Recuerdos de Boca Chica