Aun inmerso en el silencio de la noche
sigo pensando en ti
En esa sonrisa franca
que se abre como una rosa
o como una tierna mariposa
A pesar del sudor y el cansancio
sigo pensando en ti
En tus manos blancas y afiladas
en la alegre cascada de tu pelo
No obstante el pronto arribo del desenfrenado día
sigo pensando en ti
En tus labios parecidos a cerezas
en esos ojos que desbandan mi tristeza
en el ritmo que lleva tu cintura
en la gracia con que hicieron tu figura
Transitando entre las sombras y la nada
sigo pensando en ti… Ransés 10:11 AM Otoño 31 de Octubre del 2008