Es tiempo de partir,
aun sin haber llegado
a tocar tu corazón,
a besar tus labios,
a recorrer todas las rutas de tu cuerpo,
a beber en tus hermosos senos.
Por eso es tiempo de partir
aun cuando nunca haya estado
con mis manos acariciando tu piel
de terciopelo,
o como inquietas mariposas
revoloteando en tu pelo.
Me marcho, ya es tiempo,
de tus síes impronunciados
de tus labios que no buscan los míos,
de tus manos que no añoran las mías
de tus ojos que no convocan los míos
a la alegría de la contemplación infinita.![]()
Te digo adiós,
mujer que amo,
que jamás me amó.
A quien no llegué a conmover el corazón.
Adiós, de ti lo extrañaré todo,
todo lo que me fue tan extraño…