Desde mi esquina gris ¡Adiós Mario amigo..!
Cuando un poeta muere, muere un millón de estrellas, y con ellas, un millón de sueños, un millón de historias. Yo le conocí envuelto en esas palabras de papel de celofán de sus poesías, que como abono orgánico fueron fertilizando mi amor por la patria y por el continente. Mario Benedetti, un uruguayo universal nos deja, y desde esta fría terminal de computadora, una congoja como fina lluvia va ensopando todo mi ser. Se ha perdido un padre, se ha perdido un hijo, se ha perdido un ángel…y solo Dios sabe cuanto la humanidad ha perdido con su partida, ¡Pero cuanto nos dejo! ¡Cuan vasto y profundo ha sido su legado! ¡America despierta! Se nos ha ido Mario, nadie agradecerá más por el fuego límpido de su prosa. ¿Quién, díganme quién hará mas los tratos para contar con él, a pesar de lo huraño sin motivo? ¿Ellos y nosotros? Su cuerpo mortal ya no resistió el enorme peso de ese gigante americano que se nos va, de ese volcán que nos abrazó a todos los latinoamericanos con la lava fresca de sus poesías. Desde mi esquina, hoy gris, lanzo un ramillete de flores frescas, polvo de estrella y calor latinoamericano por el padre, por el amigo, por el Mario que se nos va, por el Mario que nos queda…adiós hermano, amigo seguiré contando contigo…