Este año luce ser un año terrible, desde sus primeros estertores lagrimas arranca por todo el continente americano, ya parece fiera insaciable que acecha caza y devora sin piedad. Quiero es este momento tan doloroso para el pueblo haitiano expresar mi sentimiento de solidaridad y consternación por la tragedia ocurrida tan cerca nuestro. Es terrible, devastador, para un pueblo que desde su arribo como esclavo desde Africa solo ha conocido la tragedia. Pero a pesar de la tragedia no es tiempo de llorar ni de lamentarnos. No, es tiempo de la solidaridad y el desprendimiento, del ir en auxilio de los que hasta la naturaleza les niega hasta la vida. Haití, me necesita, te necesita, le necesita, Haití nos necesita, os necesita, les necesita y ya es tiempo de extender nuestras manos…