Desde que te conozco
no se que hacer conmigo.
¿Sin tus dulces labios
qué hago con los míos?
¿Para qué quiero mis manos
si no puedo acariciar tu piel?
¿De que me sirven mis ojos
si no puedo contemplar tu cuerpo?
¿Mis dedos para qué los quiero
sino es para entretejerlo en tu pelo?
¿Y mis brazos para qué
sino es para acunarte entre ellos?
Mis pies si hasta ti no me conducen
no necesito de ellos
¿Mi voz sin pronunciar tu nombre
no se de que me sirve?
Princesa, niña mía
¿Sin ti
para qué me quiero? Ransés 14/01/ 2008 9:33 AM