La piel gris de este otoño nos está cubriendo
Ya no nos amamos como antes
Nuestras miradas ni siquiera se entrecruzan
Hay un lecho tan helado
donde ayer ardía la pasión infinita
Ya nadie se desespera en la espera
ni una hermosa sonrisa nos abrirá la puerta
A tantos quejidos y suspiros se los llevó la brisa
Los sueños e ilusiones hoy solo son cristales rotos
Tan solo nos quedan los recuerdos
del amor compartido
y los frutos de ese amor
Yo te dejaré partir
no tengo derecho de retenerte
ni a destruir lo que más me es querido
Hasta siempre compañera
las alas están extendidas
y es tiempo de volar a otro nido… Ransés 11:30 AM 10 de Octubre 2008